Capítulo 11: La paranoia de David.
Estoy sentado sobre la cama mientras garabateo con inconexas palabras un poco de esta realidad. La noche es cálida. Oigo la voz del hombre que vende arroz en la esquina, los autos y sus bocinas y una funda que se expande y contrae. Me alisto para salir a conseguir Wi-fi del pasillo pero David se levanta abruptamente de su lecho. Vuelvo mi mirada a él viendo en su rostro una mueca ajena a la de la tarde, su mirada es inquisitiva mientras analiza con nuevos ojos la habitación. Empieza a caminar, lo hace lento, muy lento. Observa minuciosamente todo aquello que lo rodea, las camas, la mesa, ¡El suelo! El suelo de tablas paralelas que lo dirigen hacia la puerta de salida, persigue ese haz de luz imaginario que como reflector hace clavar su mirada en el primitivo sistema de seguridad de gancho y agujero. Silencio. El haz de luz hace mover su rostro hacia la pared. El suelo pierde interés cuando la pared le entrega una nueva textura, una nueva sensación que absorbe con un...