Capítulo 14: Llegada a Zamora.
La carretera que une Loja con Zamora, en algunos tramos pareciese convertirse en las terrazas de las montañas. La cima se presenta tan cerca dando la sensación de que pasaremos por encima de ella. Anoche llegó a mi cabeza un verso: “Yo era para ella, en la medida que ella era para mí” y mientras cruzamos el paisaje nos brinda un sinfín de árboles de copas anchas y gran tamaño, lianas que cuelgan libremente al filo del abismo, las rocas, la quebrada y todo aquello que me invita a crear el poema que dice así: Yo era para ella En la medida que ella era para mí ¿Cuántas noches yo le tuve? ¿Cuántas noches le viví? Su indómito cuerpo Madre selva mil sabor Virgen, pura, fresca Paisajes vestidos de flor. Conquistador de sus praderas Investigador de su belleza Fui dueño de su tierra Sus ríos, sus riberas. Fuiste infinitamente mía Al eclosionar en un solo ser Tu alma dubitativa Divergió de mi querer Te amé como yo nunca Te besé mil veces bien ...